fbpx

Rc Sailing Lab | 8/11/2020

Este año tenemos la oportunidad de asistir a uno de los acontecimientos más importante de la vela mundial, la Vendée Globe. Este evento, a menudo desconocido por la gente ajena a la vela, es sin duda la competición deportiva más dura del planeta. El resumen es espeluznante, una vuelta al mundo a vela, navegando en solitario, sin escalas y en competición, con una duración en torno a 3 meses. Para ello hay que cruzar tres grandes océanos y rodear la Antártida, enfrentándose a todos los climas posibles, desde los trópicos al frío polar extremo atravesando tormentas monumentales de las que cuando ocurren todos damos gracias de estar en tierra.

Fotos tomadas durante la Transat Jacques Vabre 2019. © RC Sailing Lab

Esta edición es muy especial por varias razones; a parte de la parte de aventura y desafío personal está la parte técnica. La anterior edición fue la primera en la que se extendió el uso de foils en los barcos nuevos. Estos apéndices permiten aumentar el momento adrizante y disminuir la superficie mojada, resultando el peso de la embarcación aún más crítico de lo normal. Para intentar reducir más el peso se empezó a usar un paneleado mixto de estructura monolítica de unos 4 milímetros de espesor en la parte frontal de la embarcación con unos paneles más tradicionales de tipo sándwich en el tercio posterior de los cascos. Esta innovación, liderada por el arquitecto naval Guillaume Verdier, produjo no pocos problemas en regatas preliminares a la Vendée Globe como la Transat Jacques Vabre. Para obtener una rigidez parecida se añadió una estructura longitudinal de pequeñas vigas, llegando a sufrir roturas en muchas de ellas y obligando a retirarse a varios de los participantes. Además de este cambio en la ya tradicional estructura tipo sandwich están los nuevos foils y toda la carga adicional que tiene que soportar la estructura. La función principal de los foils no es sólo volar sino incrementar el momento adrizante; a mayor velocidad se genera un empuje vertical que impide que el velero escore, esto acaba generando una mayor velocidad que a su vez genera un mayor momento adrizante. Es un ciclo que se equilibra una vez la resistencia al avance y el empuje se igualan. El estudio estructural que necesitan esta nueva generación de IMOCA Open60 pasa a ser inherentemente dinámico, algo que se sitúa en la frontera del conocimiento estructural en materiales compuestos. En esta edición además se han incrementado el tamaño y por tanto las velocidades, lo que va a generar un nuevo paradigma en cuanto a esfuerzos de fatiga. Con estas nuevas velocidades las fuerzas ejercidas en 1 metro cuadrado de panel de casco debido al golpeo contra las olas están en el rango de 20-25 toneladas. Hay que tener en cuenta que los diseñadores en este tipo de barcos necesitan optimizar mucho la estructura para poder ser competitivos, generándose una línea muy fina entre diseñar un velero que sea capaz de dar la vuelta al mundo, pero no hacerlo muy pesado y resistente como para poder tener opciones de ganar. Normalmente a mayor resistencia mayor material se necesita, lo que involucra un mayor peso y al final un barco un poco más lento. Esto lleva a muchos diseñadores a tratar de optimizar un barco para que no tenga roturas durante una vuelta al mundo, pero no durante una y media. Juan K. afirma a menudo que un diseñador no se puede permitir el lujo de diseñar un barco que no rompa, ya que eso supondría tener muy pocas opciones de ganar [1]. Es algo con lo que tienen que lidiar todos los diseñadores, y aunque obviamente se guardan márgenes para evitar roturas importantes sí que tratan de optimizar mucho, sacrificando en muchas ocasiones una mayor durabilidad.

Esta edición recoge gran parte de la experiencia de la anterior edición y los ingenieros y arquitectos navales han podido optimizar y mejorar los diseños para hacerlos más duraderos. Aun así hay una gran incertidumbre en cuanto a qué diseño va a ser el más acertado debido a la diversidad de diseñadores que tenemos en esta edición. Históricamente han sido muy pocas las ediciones en las que 4 estudios diferentes tenían diseños que podían ganar esta exigente regata. Lo que mejor supieron leer las reglas de diseño en los primeros años fueron Finot Conq, seguidos por Farr, conviertiendose en los mayores exponentes en los últimos años el tandem VPLP/Verdier. Las últimas ediciones VPLP en equipo con Guillaume Verdier han liderado los diseños ganadores optando por barcos ligeros con unas menores cargas y más manejables por los navegantes. Esta edición, sin embargo, está caracterizada porque Verdier y VPLP han dividido sus caminos y tienen diseños diferentes que compiten entre si. Charal (VPLP) es el favorito ya es el que lleva más tiempo navegando, pero también Hugo Boss (VPLP), con su cabina innovadora, por el otro lado tenemos a Apivia y Linked Out, ambos diseñados por Verdier, que han demostrado ser muy rápidos y polivalente. Verdier, conocido como uno de los arquitectos navales más inteligentes que tiene muy medido ese límite entre ligereza y fiabilidad, parece haber dado una vuelta más de tuerca a los apéndices y a la optimización de los nuevos diseños, a su vez que VPLP con un equipo tremendo detrás goza de una experiencia que le asegura dos de los diseños que más prometen este año Hugo Boss y Charal. En esta edición además participa Juan Kouyoumdjian con dos diseños; Arkea Paprek y Corum, y varias optimizaciones de barcos antiguos como PRB que también prometen estar arriba en esta edición. Juan K. es de sobra conocido por buscar los límites de las reglas, muy a menudo arriesgando mucho, pero con ideas muy originales e innovadoras que generan barcos muy rápidos y emocionantes, esto lo catapultó a ser el rey de los Volvo 70 antes de que se implementara el monotipo en la vuelta al mundo por equipos. Sin duda una de las grandes incorporaciones a este plantel de grandes diseñadores es San Manuard, diseñador francés muy conocido en el circuito de los Class40, con el velero L’Occitane, cuya característica principal es tener una proa tipo Scow. Este fue el velero más rápido en las pruebas de velocidad de la regata Azimut hace unas semanas y incluye otras innovaciones cómo son los foils con un diseño bastante diferente de los demás.  Seguramente sea el diseño más innovador y radical de esta vuelta al mundo.

Parece ser que los foils se han dividido en tres categorías en cuanto al tipo de diseño, Charal (VPLP), Hugo Boss (VPLP) y Akea Paprec (Juan K.) han adoptado foils semicirculares con una forma bastante continúa a lo largo del apéndice, sin cambios bruscos en la zona más alejada del barco; PRB (Juan K.), Apivia (Verdier), Linked Out (Verdier) han optado por unos foils con cambios bruscos a lo largo de su perfil, intercambiados con zonas planas con diferentes ángulos de inclinación mientras que otros como Corum,  se han decidido por foils más planos para una mayor velocidad en rumbos de popa. De nuevo cada diseñador, siguiendo también las preferencias de cada patrón han optado por uno u otro tipo de perfil. Un cambio importante con respecto a la anterior edición es que en ésta los foils se pueden mover en dos grados de libertad, mientas que en la anterior sólo podían en un grado de libertad. De esta forma este año pueden retraerlos cuando no los usen o rotarlos, de modo que pueden rotar y por tanto cambiar el ángulo de ataque, algo que permite ‘descargar’ los foils cuando las condiciones así lo exijan.

Estos avances permiten que los nuevos barcos sean un 20-30% más rápidos, lo que puede suponer en torno 5-7 nudos más rápido en ciertas condiciones de través con mar plana que los mejores de la anterior edición, lo cual es una barbaridad en términos de desarrollo en diseños que distan nada más que cuatro años. Estas puntas de velocidad las alcanzan con un viento real de entre 15 y 25 nudos y con poca ola, haciendo que los estudios de routing tengan que tener más en cuenta que antes los modelos de previsión de olas en la zona que van a navegar. Estos estudios tratan de buscar la ruta más rápida usando los modelos de previsión de viento y olas y la velocidad teórica de cada barco en las diferentes condiciones de navegación. Estamos hablando de unas velocidades que, en las condiciones adecuadas podrían superar los 25 nudos de velocidad media. Estas velocidades, sólo imaginables hasta hace pocos años en multicascos están muy cerca de permitir ‘subirse’ a los sistemas meteorológicos del sur que rodean la Antártida. Es decir que en lugar de ser atravesados por las depresiones que circulan en sentido este, puede usar los frentes dónde aún no se ha generado mucha ola para generar esas grandes velocidades medias. Para evaluar esto de forma adecuada pensemos que el récord de vuelta al mundo en un monocasco durante 24hr actualmente lo tiene el Vo65 Brunel con 22.75 nudos de velocidad media y 546 millas, pero con un equipo no en solitario, y en caso de navegación en solitario el récord lo posee Alex Thomson en la anterior Vendée Globe con una media de 22.49 nudos y una distancia recorrida de 536.81 millas. Esta será otra de las incógnitas que veremos resulta en unas semanas, pero todo apuntan a que veremos estos récords superados bastantes veces a lo largo de la regata. El ganador de la anterior edición, Armel Le Cléac`h completó la circunnavegación en 74 días, 3 horas y 35 segundos. Si no rompen y realmente pueden mantener estas velocidades medias a lo largo de la regata estaríamos hablando en reducir unas dos semanas al menos este tiempo, hablando algunos diseñadores incluso de poder completarse en menos de 60 días [1].

Esta regata es una carrera de fondo, donde la fiabilidad y el cuidado del material es clave, y donde sin duda la suerte juega un papel muy importante. La anterior edición tenía muchas probabilidades de habérsela llevado Alex Thomson con el Hugo Boss sino hubiera sido por la rotura de uno de sus foils al golpear un objeto flotante no identificado u OFNI. Al final quedó segundo, haciendo una gran regata. Muchos de estos nuevos foils y cascos se han desarrollado con pocas horas en el agua, Para algunos como Charal, los foils usados son ya los terceros pares, de forma que la fiabilidad es bastante grande, pero otros como los de Corum, Arkea o L’Lccitane llevan menos tiempo de prueba, habiendo sufrido roturas previas en foils y en estructura.

Como en cada edición, casi la mitad de participantes acabarán sufriendo roturas que provocará su retirada, pero esta será muy especial ya que hay al menos 8 barcos nuevos (Charal, Apivia, Hugo Boss, Linked Out, L’Occitane, Corum, Arkea Paprec) con opciones reales de ganar, más al menos dos barcos antiguos con estudios importantes de optimización; Initiaves Coeur con Sam Davis de cuya optimización se encargó Verdier, así como PRB de Kevin Escoffier cuya optimización se hizo cargo Juan K. partiendo de un barco de 2010 diseñado incialmente para navegar sin foils, atención a ellos que llevan barcos muy fiables y pueden dar sorpresas. No se recuerda una edición en la que hubieran tantos diseñadores relevantes (Guillaume Verdier, JuanK, VPLP y San Manuard) con diseños capaces de ganar esta vuelta al mundo.

Tenemos emociones aseguradas para las próximas semanas, disfruten del espectáculo.

Fuentes:

[1] http://shirleyrobertson.com/podcast/?fbclid=IwAR3O1-_fpAZzrlEeub50C6xxs0QI0qea94UflWFWl-jdwT8oQKTAw-VBQ8E

[2]  https://www.vendeeglobe.org/en/news/19968/guillaume-verdier-s-three-peaks

[3] https://www.sailing.org/news/6418.php

[4] https://www.sailspeedrecords.com/records

[5] https://www.vendeeglobe.org/en/news